Espai Aigua nació en el año 2009, en el barrio del Clot, con la etapa de infantil. En el curso 2013 se trasladó al barrio del Guinardó, ampliando su proyecto a la etapa de primaria. En 2021, abrió su Laboratorio Pedagógico, expandiendo su proyecto, equipo y espacios. Actualmente, somos un equipo de más de 25 maestrxs, voluntarixs, asesorxs, formadorxs y colaboradorxs, y más de 100 niñxs compartiendo vivencias y aprendizajes.

Nuestra filosofía

Una escuela donde aprender es vivir y cada persona encuentra su propio camino.

En Espai Aigua, creemos que la educación debe ser una experiencia significativa, vinculada a la vida y respetuosa con los procesos individuales. No imponemos aprendizajes, sino que acompañamos la exploración, la curiosidad y el descubrimiento.

Aprender desde la vida

El aprendizaje no es una preparación para el futuro, sino una experiencia presente. Cada día es una oportunidad para experimentar, crear, equivocarse y crecer.

Acompañamos sin dirigir

Proponemos caminos, pero son los niñxs quienes eligen cómo recorrerlos.

Valoramos el error

Aprender es probar, descubrir y, a veces, equivocarse. Cada error es una oportunidad para crecer.

Damos tiempo y espacio

espetamos los ritmos individuales sin presionar ni acelerar procesos.

Una mirada sensible y crítica

Nuestra forma de entender la educación va más allá de los contenidos académicos. Apostamos por una pedagogía que:

Escucha y el respeta

Cada niñx tiene su propia voz y su historia, y todas son valiosas.

Integra el arte, la ciencia y el cuerpo

No dividimos el aprendizaje en asignaturas cerradas, sino que lo entendemos como un proceso vivo y en conexión con el mundo.

Fomenta el pensamiento crítico

Animamos a cuestionar, explorar y buscar respuestas más allá de lo evidente.

Incluye y respeta la diversidad.

Acompañamos desde una mirada libre de etiquetas, promoviendo la equidad de género y el respeto a todas las formas de ser y aprender.

Un espacio para crecer en comunidad

La educación es un acto colectivo. Aprendemos con y de otrxs, construyendo relaciones basadas en el respeto y el apoyo mutuo.

La convivencia es el motor del aprendizaje

Cuidamos los vínculos y fomentamos la cooperación.

La escuela es un lugar de pertenencia

Queremos que cada persona se sienta segura, aceptada y libre para ser quien es.

Somos un proyecto en constante evolución.

Crecemos, aprendemos y nos transformamos junto a la comunidad que formamos.